Tapijulapa sorprende, al tiempo que impregna de paz. Para descubrirlo hay que salir de Villahermosa, por la Carretera 195 y recorrer alrededor de 90 km hacia el Municipio de Tacotalpa, en la zona de la Sierra, donde la lluvia perpetua no se convierte en un impedimento, sino en una atmósfera de misticismo y contacto con la naturaleza.
Enclavado en medio de la Selva, rodeado de Montañas y Valles, enmarcado por dos Ríos: Oxolotán y Amatán. Poseedor de una Arquitectura Colonial tradicional, los Artesanos trabajan la Madera y el Mimbre, con los que elaboran excelentes muebles y artículos decorativos.
Las actividades económicas son la Agricultura, el Turismo, las Artesanías y la Ganadería. La distancia de la Cabecera Municipio es de 22 kilómetros.
Su significado es “Lugar donde se rompen Cántaros”; Hermoso Pueblo Serrano remodelado estilo Colonial Mexicano asentado en la confluencia de los ríos Oxolotán y Amatán, cuyas aguas en distintas tonalidades de verde conforman un paisaje único.
Es una Villa perteneciente al Municipio de Tacotalpa. Quedó dentro de los 4 Semifinalistas para convertirse en Pueblo Mágico en todo el País, sin embargo, se ha hecho esfuerzos extraordinarios para incrementar su Belleza para lograr la distinción que será beneficiosa para todo el Estado de Tabasco y la Región Sureste.
El Distintivo de Pueblo Mágico lo proporciona la Secretaria de Turismo Federal con la finalidad de conservar los Pueblos más típicos de México y con ello Tapijulapa podrá recibir más recursos financieros para su conservación y mantenimiento cada año y resolver sus problemas que lo aquejan.
Sus calles son estrechas y adoquinadas, marco perfecto para las casitas tradicionales: todas blancas con cenefa roja a juego con los techos a dos aguas de teja igualmente roja y fina herrería en puertas, ventanas y balcones, éstos últimos, decorados con macetas de coloridas flores.
En la parte más alta del cerro, se ubica el templo Dominico Santiago Apóstol, construido a finales del siglo XVII, desde donde se deja ver el poblado en todo su esplendor, rodeado por valles y montañas, por la uniformidad y tradicionalismo de su arquitectura.
Una larga sucesión de escalinatas invita a descender al corazón del pueblo, dejarse extraviar por los callejones y curiosear por los talleres de los artesanos que trabajan en el Tejido de Mimbre. Con él hacen todo tipo de objetos: diademas, sombreros, lámparas, cestas y hasta muebles de diseños complicados y muy estéticos.